
Amigas y amigos: África es el continente más empobrecido del planeta. Según el Índice de Desarrollo Humano, elaborado por la ONU a partir de indicadores como la sanidad o la educación, los países más miserables de la tierra, es decir, los que viven en la pobreza extrema, están todos en el África subsahariana.
Allí, cerca de 15.000 niños mueren cada día por causas que podrían evitarse. Son la mitad de todos los que mueren en el mundo. Y los adultos languidecen por el sida: según datos del Banco Mundial, en una decena de países africanos, el 10% de la población mayor de 18 años está infectada por el virus. En Swazilandia, la cifra alcanza el 33%. África es el tercer continente más grande del mundo y cuenta con un gran número de países en vías de desarrollo o subdesarrollados. Para ser mas precisos consta de 53 países, y en la mayoría de estos se privan a las personas de sus derechos.
Según el Banco Mundial, 34 de los 48 países con menor nivel de vida del planeta pertenecen a este continente y sus umbrales de pobreza han empeorado en los últimos 25 años. En la actualidad, la realidad africana es dramática. Más de 300 millones de personas viven con menos de un dólar al día, 30 millones de niños menores de 5 años sufren desnutrición y el 43% de la población no tiene acceso al agua potable. La zona subsahariana, que alberga una población de unos 700 millones de personas, tiene en sus guarismos la mayor proporción de desposeídos del mundo. La esperanza de vida se ha rebajado de 49 a 46 años a consecuencia, principalmente, del SIDA. África registra el 70% de los casos de SIDA del mundo, con más de 2,2 millones de muertes al año y cada vez con mayor proporción de mujeres infectadas. En Botswana, Lesotho y Swazilandia esta enfermedad afecta más del 25% de la población.
La situación en África del Norte, donde Isabel, El Pipi y yo vivimos, con alrededor de 200 millones de habitantes, es mejor que la del resto del continente, tiene una economía más estable, el turismo y el comercio es más boyante, y con menor incidencia de las enfermedades, a esto sumemos, para vuestra tranquilidad, que residimos en la Ciudad Autónoma de Melilla, un pequeño punto de 12.3 km² enclavado en este continente africano pero con la protección que otorga que su ibérica bandera forma parte de la Unión Europea.

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