
Amigas y amigos, las minas antipersona son el testimonio más cruento y ruin de una guerra. Ellas son la historia latente de un conflicto, el testigo mudo del pasado y un recuerdo que nunca se podrá olvidar… Su carga mortífera permanece oculta en el corazón de la tierra a la espera de morder a su víctima y de cambiar su vida para siempre. Las balas y las bombas matan a más gente pero las minas antipersona asustan mucho más que un pedazo de metal capaz de segarte la vida en un instante. En el mundo hay millones de estos testimonios vivos que hablan de guerras y de odios irracionales entre los seres humanos… Un testigo, que por el momento, no desaparecerá de las guerras y continuará haciendo estragos años después de acabados los conflictos. Esas minas antipersona siegan la vida, cada año, a más de 20.000 personas. Es un arma intimidatoria porque no se ve pero las consecuencias son devastadoras. Son muy baratas de colocar y muy costosas de destruir… Motivo más que suficiente para que a ningún estado le interese destruirlas con planes serios pues serian muy onerosos. Hasta el momento, un total de 156 países han rubricado el tratado para la erradicación absoluta de terrenos minados y la prohibición total del uso de este artilugio maléfico; aunque aún quedan 37 países (las primeras potencias armamentísticas del mundo) que no han firmado el acuerdo, ni lo firmaran, pero han hecho saber que lo respetan y lo consideran un enorme progreso en la lucha contra este armamento, el cuál piensan seguir utilizando impunemente dado que vivimos en un planeta donde la hipocresía, la falta absoluta de raciocinio y humanidad, y los intereses internacionales económicos reinan... Cuanto olor a mierda hay en este mundo !!!

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El B-2 comenzó su desarrollo como un proyecto negro llamado Proyecto Senior C.J el cual después fue conocido como ATB (Advanced Tecnology Bomber) para el cual 




